martes, 9 de octubre de 2012

LA GLUCOSA energía para nuestros árboles


Por:
José Manuel Martínez Vázquez

Es tanta la importancia de la química del CARBONO que constituye una de las ramas de la química de más vasto campo de estudio: la QUÍMICA ORGÁNICA.

Es la rama de la Química que estudia la estructura, comportamiento, propiedades y usos de los compuestos que contienen carbono.

Los grupos funcionales de la química orgánica que nos interesan en este momento son:
 

Función

Grupo Funcional

Terminación

Sistémica

Nombre

Estructura

Alcoholes

Hidroxilo

-OH

Ol

Aldehídos

Formilo

-CHO

Al

Cetonas

Oxo

CH3-O-CH3

Ona




Los CARBOHIDRATOS O GLÚCIDOS:
Los carbohidratos o glúcidos desde el punto de vista químico son aldehídos o cetonas polihidroxilados. Esto significa que en su estructura tienen: un grupo formilo ( -CHO ) o un grupo oxo  ( CH3-O-CH3 ) y varios grupos hidroxilo ( -OH ).
En general son moléculas orgánicas compuestas por carbono, hidrógeno y oxígeno, solubles en agua.  Son la forma biológica primaria de almacenamiento y consumo de energía. Otras biomoléculas energéticas son las grasas y, en menor medida, las proteínas.
 
A nuestro interés y a grosso modo los dividiremos en:
MONOSACÁRIDOS y POLISACÁRIDOS
Los más frecuentes en la naturaleza:
Monosacáridos:
-          La glucosa o dextrosa (C6H12O6)
-          Fructosa o levulosa (C6H12O6)
-          La galactosa
-          La ribosa (C5H10O5)
Polisacáridos:
- La sacarosa o azúcar de mesa (glucosa + fructosa)
- La lactosa (glucosa + galactosa)
- La maltosa (glucosa + glucosa)
Algunos monosacáridos tienen un papel muy importante en los seres vivos.
En nuestro caso, estamos interesados en los monosacáridos, y más concretamente en la glucosa o dextrosa por ser la unidad mas sencilla de los carbohidratos y por tanto capaces de atravesar los minúsculos estomas de las hojas y los rizomas de la raíz. Igualmente podríamos emplear la fructosa o levulosa, no así la sacarosa o azúcar de mesa que como habéis visto anteriormente se trata ya de un polisacárido con una cadena más compleja.
 
Molécula de glucosa

 
Al oxidarse la glucosa, produce dióxido de carbono, agua y energía, la cual es utilizada por los organismos vivos para realizar sus funciones vitales.
¿Como se forma la glucosa en las plantas?
Los organismos autótrofos (*), como las plantas, sintetizan la glucosa en la fotosíntesis (*) a partir de compuestos inorgánicos como agua y dióxido de carbono, según la reacción:
6 CO2 + 6 H2O → C6H12O6 + 6 O2
*Los autótrofos son organismos que "fabrican su propio alimento" de una fuente inorgánica de carbón (bióxido de carbono) y una determinada fuente de energía. La mayoría de los autótrofos hacen uso de la luz solar durante el proceso de fotosíntesis para hacer su propio alimento.
*Fotosíntesis es el nombre que se le da al proceso mediante el que los autótrofos convierten agua, bióxido de carbono y energía solar en azúcares y oxígeno. Algunos ejemplos son plantas y algas.
Los seres heterótrofos, como los animales, es decir nosotros J, son incapaces de realizar este proceso y toman la glucosa de otros seres vivos o la sintetizan a partir de otros compuestos orgánicos.
 
LA FOTOSÍNTESIS
 
La fotosíntesis es un proceso en virtud del cual los organismos con clorofila, como las plantas verdes, las algas y algunas bacterias, capturan energía en forma de luz y la transforman en energía química.
La fotosíntesis se realiza en dos etapas: una serie de reacciones que dependen de la luz y son independientes de la temperatura, y otra serie que dependen de la temperatura y son independientes de la luz.
Si queréis ampliar vuestro conocimiento sobre la fotosíntesis acudir a este enlace:
 
Fase primaria o lumínica
La fase lumínica de la fotosíntesis es una etapa en la que se producen reacciones químicas con la ayuda de la luz solar y de los pigmentos fotosintéticos.
Los pigmentos fotosintéticos son: la clorofila (verde) y los carotenoides que se dividen en carotenos (rojizo) y xantofilas (amarillento)
La clorofila es un compuesto orgánico, formado por moléculas que contienen átomos de carbono, de hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y magnesio.
Estos elementos se organizan en una estructura especial: el átomo de magnesio se sitúa en el centro rodeado de todos los demás átomos.
La clorofila capta la luz solar, y provoca el rompimiento de la molécula de agua (H2O), separando el hidrógeno (H) del oxígeno (O); es decir, el enlace químico que mantiene unidos al hidrógeno y al oxígeno de la molécula de agua, se rompe por efecto de la luz.
El proceso genera oxígeno gaseoso que se libera al ambiente, y la energía no utilizada es almacenada en moléculas especiales llamadas ATP. En consecuencia, cada vez que la luz esté presente, se desencadenará en la planta el proceso descrito.
Fase secundaria u oscura
La fase oscura de la fotosíntesis es una etapa en la que no se necesita la luz, aunque también se realiza en su presencia. Ocurre en los cloroplastos y depende directamente de los productos obtenidos en la fase lumínica.
En esta fase, el hidrógeno formado en la fase anterior se suma al dióxido de carbono gaseoso (CO2) presente en el aire, dando como resultado la producción de compuestos orgánicos, principalmente carbohidratos; es decir, compuestos cuyas moléculas contienen carbono, hidrógeno y oxígeno.
Dicho proceso se desencadena gracias a una energía almacenada en moléculas de ATP que da como resultado el carbohidrato llamado glucosa (C6HI2O6), un tipo de compuesto similar al azúcar, y moléculas de agua como desecho.
 
 
Después de la formación de glucosa, ocurre una secuencia de otras reacciones químicas que dan lugar a la formación de almidón y varios carbohidratos más.
A partir de estos productos, la planta elabora lípidos y proteínas necesarios para la formación del tejido vegetal, lo que produce el crecimiento.
Cada uno de estos procesos no requiere de la participación de luz ni de la clorofila, y por ende se realiza durante el día y la noche. Por ejemplo, el almidón producido se mezcla con el agua presente en las hojas y es absorbido por unos tubitos minúsculos que existen en el tallo de la planta y, a través de éstos, es transportado hasta la raíz donde se almacena. Este almidón es utilizado para fabricar celulosa, el principal constituyente de la madera.
De este último punto, por todos sabido, deducimos que las hojas tienen también la capacidad de absorción no solo de la luz, si no que, a través de sus estomas, son capaces también de absorber agua y compuestos simples disueltos en ella y tal como hemos visto con anterioridad la glucosa es la unidad mas sencilla de los carbohidratos y a la vez el primer componente de la fase oscura de la fotosíntesis básica para todo los siguientes procesos.
Si aportamos glucosa pura diluida en agua a las hojas estamos aportando directamente a la planta los ladrillos que ella misma construye ya construidos sin necesidad de gasto energético para ella.
Este hecho nos abre un amplio campo de investigación e intervención en la mejora de ciertas condiciones de stress o carencias de nuestros árboles o incluso de mantenimiento forzado y controlado de su crecimiento.
Existen antecedentes de su uso en Japón, Kawabe lo mencionó verbalmente en una de sus últimas apariciones en un congreso en Lorca y en el nº 54 de Feb/Marzo 2011 en la página 29 de la revista Bonsai Pasión (esta disponible para poder descargarla de la red) aparece un articulo titulado “Eficacia del usos de la glucosa” donde su autor Tarima, Miroru nos deja un interesante y extenso artículo sobre este tema.


Conclusiones e hipotesis:

1 - Un aporte exógeno de glucosa no solo aumenta la disponibilidad de esta a la planta en casos de carencias nutricionales, sino que aumenta también la clorofila y por tanto la efectividad de la fotosíntesis.

2 - Un exceso de glucosa endógena en las hojas conduce a un mayor aporte de sabia elaborada a los mecanismos de almacenamiento de la planta/árbol y por consiguiente, podemos suponer beneficios como: un aumento de sus reservas, un posible aumento de tamaño de sus tegumentos y por consiguiente mayor y mas rápido engrosamiento del tronco, corteza y ramas, una mayor resistencia a enfermedades y carencias puntuales, etc.


Particularmente empecé experimentando con la glucosa que habitualmente utilizamos en el uso sanitario humano (Glucosmon, Suero glucosado…) y aplicándola disuelta en agua, inicialmente en proporciones mínimas de aproximadamente 3 a 5 gr. de glucosa por litro de agua en rociado foliar y en el poco tiempo de experimentación, los resultados fueron francamente fiables y llamativos tanto en plantas débiles como en aquellas que gozan de buena salud.

Pero obviamente al decidirme a hacer público este artículo deberíamos buscar una glucosa fácil de conseguir por cualquiera y en porcentajes estándares para que hubiera la menor variabilidad posible en experimentaciones conjuntas.

En farmacia, en España, se encuentra fácilmente la Glucosa anhidra en polvo (es frecuentemente utiliza en repostería) en tarro de 1 kg. de los Laboratorios Acofarma y curiosamente según el cuadro de características (que os adjunto) se trata precisamente de D-glucosa que es de la que hablan los japoneses en el articulo de la revista.

GLUCOSA ANHIDRA
DESCRIPCIÓN
Sinónimos: Glucosa - Dextrosa Anhidra - D-Glucosa Anhidra - Grano de Azúcar.
Formula Química: C6H12O6
Concentración: 99.5%
Peso molecular: 180.16
Grupo Químico: Compuesto Orgánico - Carbohidrato - Azúcar
Apariencia: Cristales o polvos cristalinos incoloros a blancos.
Olor: Sin olor.
pH: 5.9 (solución acuosa 0.5M a 20ºC).
Solubilidad: Muy soluble en Agua (91 g por 100 ml de Agua a 25ºC).



Un kilo tiene un costo aproximado de 9 € y no es necesaria la receta médica para su venta.

Y llegamos a lo que todos os estaréis preguntando ¿Qué dosificación emplear?

Pues bien después de una amplia experimentación, mía y de otros muchos aficionados que decidieron probar esta experimentación, la dosis óptima sin que hayamos encontrado efectos no deseados y en la que los efectos benéficos empiezan a aparecer evidentes oscila en una horquilla entre los 4 a 10 gr. de glucosa por litro de agua (una cucharilla de café rasa equivale aproximadamente a 9 gr.).

Cada uno puede usar, dentro de esa horquilla, la dosis que estime conveniente dentro del grado de credibilidad o seguridad que le ofrezca el método.

Las dosis de 8 a 10 gr. suelen dejar una fina capa brillante de aspecto melaza sobre las hojas y a veces aparecer pequeñas perlas blancas sobre las hojas, en ningún momento se ha observado que estas observaciones produzca ningún efecto perjudicial sobre la planta o la hoja y suelen desaparecer es sucesicos rociados o durante la noche con la evaporotranspiración.

Actualmente, y en mi día a día, utilizo dosis de aproximadamente 5 gr. (media cucharilla de café) diluida en litro y medio de agua y lo utilizo por vía foliar entre dos o tres veces al día.

En el tiempo que llevo experimentando el método, he observado un estado de salud y verdor muy significativo en mis árboles, plantas en macetas y en mis perejiles, y hasta el momento no he observado problemas con hormigas u otros insectos.

Mayo del 2012


5 comentarios:

  1. Que me corrijan si me equivoco :

    el caso de usar la glucosa solo es valido cuando el estadio de la planta lo requiere,y no en todas las especies .

    requieren de un aporte extra de glucosa solo cuando están dando o produciendo sus frutos ( flores etc etc ) .

    otra cosa ,la glucosa no contribuye a oxigenar el sustrato como quise entender en este articulo .de eso se encargan las enzimas ,ya sean sintéticas o naturales (como las acidulas del pino secas)

    ResponderEliminar
  2. Pues no se si es que no lees bien el castellano pero nada de lo que dices amigo ANONIMO aparece en mi articulo. Mi hipótesis es que es beneficiosa para cualquier especie de planta (árbol u ornamental) especialmente en situaciones de debilitamiento o en las que el sistema radicular por alguna causa (trasplante, enfermedad, etc)no pueda suministrar eficientemente agua y nutrientes y mientras solucionemos el problema de origen, pero además en plantas sanas también le aporta una mayor energía, al menos macroscópicamente se aprecia un verdor intenso y saludable de las plantas tratadas.
    De frutos y flores tampoco comento yo nada y mucho menos aun de que su aporte contribuya a oxigenar el sustrato...

    ResponderEliminar
  3. Mi pregunta es..... en arboles que requieren sustratos acidos, tambien es conveniente este aporte????

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Moon Tse, por supuesto que puede utilizarse en plantas acidófilas, de hecho yo lo utilizo con frecuencia en mi azalea satsuki Kaho, uno de los mejores árboles de mi colección. Al ser la aplicación por "vía foliar" el pH del sustrato no interviene para nada en la correcta reabsorción foliar de la glucosa, ni la glucosa altera el equilibrio ácido del sustrato.

      Eliminar